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Evitando el Choque Térmico: Cómo Manejar Cambios Bruscos de Temperatura

Descubre cómo evitar el choque térmico y aprender a manejar de manera efectiva los cambios abruptos de temperatura. Obtén consejos útiles para proteger tus equipos y mantener un ambiente seguro y cómodo.

Por Luisa Carranza
R&D Projects Facilitator – NUTEC

27/9/2023

3 minutos

Fotografía sobre una fundición evitando el choque térmico
27/9/2023

3 minutos

El choque térmico es un fenómeno que a menudo pasa desapercibido pero que puede tener un impacto devastador en diversas aplicaciones industriales y domésticas. 

En este artículo puedes conocer más sobre el choque térmico, destacando su importancia y cómo se puede prevenir de manera efectiva.

¿Qué es el choque térmico?

El choque térmico se refiere a la respuesta de un material o sistema a un cambio brusco y significativo de temperatura, generando tensiones internas que pueden resultar en la fractura del material. Puede ocurrir en diversas situaciones, desde el hielo que se quiebra al ser expuesto a una bebida caliente hasta la rotura de piezas de maquinaria industrial debido a fluctuaciones de temperatura.

La clave del choque térmico radica en las diferencias de dilatación térmica de los materiales. Cuando un material se calienta o se enfría rápidamente, sus partes pueden expandirse o contraerse a diferentes velocidades, lo que lleva a tensiones internas y, finalmente, a la fractura del material.

Algo importante a considerar es la resistencia térmica de los materiales, esencial en entornos con altas temperaturas, ya que se refiere a la capacidad de un material para resistir el flujo de calor o la transferencia de temperatura a través de él. 

A continuación, puedes conocer qué factores inciden en este fenómeno.

Fotografía de un fragmento de hielo quebrado por choque térmico

¿Cuáles factores contribuyen al choque térmico?

  1. Temperatura. Cada material tiene su propio rango de resistencia al choque térmico. Por ejemplo, un material puede resistir bajas temperaturas pero fisurarse cuando se expone a altas temperaturas.
  2. Velocidad del cambio. Un cambio súbito de temperatura va a causar tensión en el material, provocando que este se fracture o se agriete (Como es el caso del hielo añadido en una bebida caliente). Por otro lado, generar una transición paulatina de temperatura favorece la adecuación de un material a dicha temperatura, previniendo daños tempranos en los equipos. 
  3. Composición química. Hay dos tipos de materiales: aquellos con una estructura cristalina ordenada y otros materiales totalmente amorfos. 

    Los materiales con estructuras cristalinas ordenadas tienden a ser más resistentes al choque térmico debido a la disposición regular de sus átomos. Por ejemplo, la fibra cerámica puede soportar altas temperaturas debido a su composición de alúmina y sílice.


    En los productos de NUTEC puedes encontrar las siguientes composiciones: 

    Fibra cerámica. Está fabricada con alúmina y sílice. Dichos compuestos juntos pueden lograr una alta capacidad de aislamiento térmico, con una temperatura de uso máximo permitida de 2300⁰F (1260⁰C). Si a esta composición se le añade zirconia, puede aumentar la temperatura de operación a 2600°F (1425°C)

    Fibra de baja biopersistencia. Conocida también como fibra  soluble. Su composición es de calcio, sílice y magnesio, soportando temperaturas de 2200°F (1200°C).

    Fibra policristalina. Compuesta de fibra de mullita o de alta alúmina, puede soportar temperaturas de 3000°F (1650°C).

    Recuerda que la composición ideal depende de las necesidades específicas de cada proceso industrial.


  4. Espesor del material. Por lo general, los materiales más delgados suelen ser más resistentes al choque térmico, ya que pueden dispersar el calor de manera más efectiva. En cambio, los materiales más gruesos suelen retener el calor en un punto exacto, generando tensiones y fracturas. 
  5. Tratamientos térmicos. Hay procesos que transforman la integridad del material, por ejemplo, el recocido. Al ser un proceso que añade temperatura, puede cambiar la estructura química del producto pasando de ordenada a una amorfa.

¿Cuáles son las consecuencias del choque térmico?

Impacto en materiales y componentes

El choque térmico puede tener consecuencias graves en materiales y componentes, que  incluyen:

  • Fragilización. Aumenta la probabilidad de fractura de los materiales.
  • Fractura. Puede generar grietas y la fractura de componentes críticos, lo que resulta en costosas reparaciones o reemplazos.
  • Corrosión acelerada. El choque térmico puede acelerar la corrosión, ya que las superficies dañadas son más susceptibles a los efectos ambientales.

Impacto en la eficiencia operativa

Además de los daños materiales, el choque térmico también puede afectar negativamente la eficiencia operativa en diversas aplicaciones:

  • Ineficiencia energética. En sistemas de calefacción y refrigeración, el choque térmico puede provocar un mayor consumo de energía debido a la fluctuación de la temperatura.
  • Pérdida de productividad. En entornos industriales, el tiempo de inactividad debido a la reparación de equipos dañados por el choque térmico puede resultar en una pérdida significativa de productividad.

¿Cómo prevenir el choque térmico?

Diseño inteligente

El simulado de las instalaciones tanto para el rediseño del proceso industrial como para la aplicación de soluciones termoaislantes es fundamental. Del mismo modo, hay que considerar:

  • Gradientes de temperatura suaves. Evita diseños que generen gradientes de temperatura abruptos para prolongar la vida útil de tus equipos y aislamientos. Diseñar sistemas que distribuyan el calor o el frío de manera uniforme es esencial.
  • Materiales compatibles. Selecciona productos que se adapten a las necesidades de tu proceso industrial; no basta solamente con seleccionar un producto de acuerdo a su temperatura.


En NUTEC cuentas con el equipo de ingeniería con la experiencia que necesitas para seleccionar la solución aislante adecuada para tu industria.

Mujer obrera haciendo inspección visual a instalación

Control y regulación de la temperatura

Para la gestión efectiva del calor en procesos controlados es importante contar con dos elementos:

  • Rampas de calentamiento y enfriamiento. Estas rampas se refieren a las tasas a las que se aumenta o disminuye gradualmente la temperatura de un sistema o un objeto durante un período de tiempo específico. Aplicar estos conceptos implica una vida útil extendida de los equipos.
  • Sensores de temperatura. En la actualidad hay cada vez más accesos a controles automatizados que puedan dar una lectura en tiempo real de la temperatura a lo largo del proceso. Además, pueden enviar alertas en el caso de cualquier anomalía.

El Choque Térmico por industria

  • Industria Aeroespacial. Los aviones y naves espaciales operan en entornos extremos. Por lo tanto, los motores y sistemas de control, deben estar protegidos para resistir los cambios bruscos de temperatura durante el despegue y el aterrizaje, especialmente cuando viajan entre diferentes regiones climáticas.
  • Industria Electrónica. Los componentes electrónicos generan calor durante su funcionamiento. Los materiales que recubren los cables y componentes deben ser resistentes al calor para evitar fallos y garantizar un rendimiento óptimo.
  • Industria Automotriz. Desde las piezas en el motor hasta los sistemas de escape, todos los componentes están expuestos a temperaturas altas durante la combustión. Los termoaislantes contribuyen para evitar fallos y garantizar la seguridad del vehículo.
  • Industria Petroquímica. Refinar petróleo conlleva temperaturas altas en calderas y equipos, además de procesos de enfriamiento bruscos. Los termoaislantes aumentan la resistencia del choque térmico y garantizan la integridad de los equipos.
  • Aparatos Domésticos. En el área doméstica hay aplicaciones de aislamiento en los hornos, que pueden alcanzar temperaturas internas de 356°F (180°C) a 680°F (360°C), mientras que el exterior se mantiene a una temperatura segura. El aislamiento térmico evita que se produzcan choques térmicos peligrosos y permite un funcionamiento seguro.


Buenas prácticas

Planificación y mantenimiento preventivo

La planificación y el mantenimiento preventivo son esenciales para evitar el choque térmico:

  • Inspecciones Regulares: La inspección periódica de equipos y sistemas ayuda a detectar desgaste o daños antes de que ocurra el choque térmico.
  • Sustitución Programada: Planificar la sustitución de componentes que se someten a estrés térmico antes de que alcancen el final de su vida útil prevista.



Capacitación y conciencia

La capacitación del personal y la conciencia sobre los riesgos son clave para la prevención:

  • Capacitación del Personal: Asegurar que el personal comprenda y pueda gestionar el choque térmico de manera efectiva.
  • Conciencia: Fomentar la conciencia sobre el riesgo de choque térmico y la importancia de seguir las mejores prácticas.

Conclusión

En resumen, el choque térmico es un fenómeno que puede tener consecuencias graves en diversas aplicaciones. Sin embargo, con la comprensión adecuada, el diseño inteligente, el uso de aislamiento térmico eficaz y la implementación de buenas prácticas, es posible prevenirlo de manera efectiva.

La gestión del choque térmico no solo protege los activos y la eficiencia, sino que también mejora la seguridad y reduce los costos operativos. La prevención del choque térmico es una inversión que vale la pena en cualquier entorno donde las temperaturas cambiantes puedan representar un riesgo.

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